en.Acto

Camino, en realidad.

Éste documento fue publicado el 21.08.2008 bajo la categoría Documentos.

La llegada al primer piso. Las mesas con los papeles. La inscripción a las materias. El paisaje es el mismo. Quizá cambian algunos carteles, que, sin embargo, siempre enuncian las mismas fórmulas.

La política que nos proponen, un año más, se limita a lo que ya está dicho, a reafirmarlo una y otra vez para disimular lo que no está hecho.
Su política es la que nos hace asentir en el mejor de los casos, pero no participar. La vemos año tras año inerte, como algo establecido, algo sin potencial.

Las consignas repetidas nos vaticinan grandes cambios que no ocurren. Cuando no hacen profecías -de apocalipsis y paraísos-, nos imparten una obligación que a veces no queremos cumplir, que nos pesa, a la que ni siquiera queremos prestarle atención porque nos sentimos ajenos a la lucha a la que nos invitan.

Transformaron la militancia en su visita guíada por el museo de la historia.

Discutimos, pensamos, criticamos, opinamos, oponemos discursos, pero seguimos postergando la acción. No es que el discurso en sí no valga, pero a veces, sino la mayor parte del tiempo, se disuelve en el aire.

Y nosotros, ¿estamos satisfechos con esta política?

Nosotros no.

Porque si queremos una política que genere cambios, actores, un aumento del movimiento estudiantil, esa política no nos sirve.
Queremos una política que nos ubique en el proceso histórico en el que nos encontramos; que nos impulse para asumirnos como actores.
Actores en una facultad que está desarmada institucionalmente y vaciada intelectualmente. En una universidad que va desintegrándose, relegada en el debate nacional. En un país tercermundista que no asume la pobreza y naturaliza las desigualdades.

Actores de nuestro tiempo, con capacidad para crear, para combatir, para ser pacientes e impacientes.

Comencemos a demostrar nuestra capacidad.

Nuestro objetivo es transformar la realidad.

Deja tu comentario


(*) campos obligatorios